Hoy toca hablar de la polémica Ley Sinde. en principio tendríamos que explicar un poco que es esto. Consiste en que una comisión política a través de un proceso administrativo, decidirá que páginas se lucran directa o indirectamente de poner a disposición de los internautas contenidos protegidos por derechos de autor. Pero, ¿por qué hace falta una comisión para cerrar una página?, ¿no es cosa de los jueces?. La respuesta es si, pero cuando las sociedades de gestión acudieron a ellos para que cerraran dichas webs los jueces contestaron que en ninguna de esas páginas se producía delito alguno, pues no entendían que tuvieran animo de lucro, entonces acudieron a los gobernantes que se inventaron esta forma de solucionar el problema. Afortunadamente la ley no ha salido adelante.Otra vez estamos ante un gran dilema, defender a los autores o defender a los internautas. Unos rápidamente me dirán: viva internet libre, otros dirán: que se jodan esos ricachones y que se pongan a trabajar, algunos menos dirán: hay que proteger los derechos de autor, y supongo que muy pocos dirán: viva la SGAE.
Pues yo creo que esto no tiene que ver ni con los internautas ni con los autores, tiene que ver con los distribuidores y con las compañías telefónicas. Los distribuidores porque se están quedando sin negocio y las compañías telefónicas porque son las que verdaderamente se están lucrando. Hay estudios que aseguran que prácticamente el cincuenta por ciento del tráfico de internet es debido a las descargas, entonces podemos pensar que las compañías telefónicas sacan una buena “tajada” con todo esto. También hay que tener en cuenta que que la distribución tal y como la conocíamos ya no funciona y los distribuidores no pueden pretender hacer leyes a su medida para defender un negocio obsoleto.
En el caso de la música y los libros, los autores (no nos olvidemos de que nos venden que son a estos a los que hay que proteger) ya no necesitan editores, discográficas ni distribuidores, ya que la distribución y la publicidad en internet es mucho más barata y como el soporte (discos o libros) tiende a desaparecer ya no tienen porque ceder el noventa por ciento del precio de su obra a estas empresas y pueden venderla directamente a un precio mucho menor. El cine es un tema aparte, porque si no vas al cine no ven un duro y evidentemente nadie va hacer ninguna película si no saca nada a cambio. La industria cinematográfica tendrá que reinventarse si no quiere desaparecer (ya perece que lo intentan con el 3D).
Siempre se dice que nos estamos acostumbrando al todo gratis, que hay que pagar por la música, los libros, el cine, y estoy de acuerdo. Pero que pasa, ¿que no estamos pagando ya?, os recuerdo que todos nosotros ya pagamos entre cuarenta y cincuenta euros por nuestra banda ancha (que para la mayoría solo tiene como objeto descargase contenido multimedia). También estamos hartos de oír que es de las peores y mas caras de Europa, entonces ¿no tenemos ahí la solución del problema?. Como siempre, se nos mete en discusiones absurdas con el objeto de que no veamos cual es problema en realidad.
Es una pena que en el momento de la historia que mas contenido audiovisual se consume, sean las operadores de telefonía las que mas beneficios sacan.

